Atentamente, los jóvenes escuchaban a quien era un referente en sus estudios, un erudito en la materia, sabio entre sabios, aseguraban muchos.
Durante la extensa e inteligentemente pausada exposición, uno de los jóvenes entendió que la aseveración de aquel hombre sabio era equivocada. El sudor recorrió su cuerpo, los nervios cerraban paso al ímpetu de juventud, ¿Quién era el para corregir al eminente profesor?, esa era la única frase que ocupa sus pensamientos en ese instante.
Tembloroso decidió levantar la mano, con vos entrecortada tomo la palabra que le fue gentilmente otorgada por el orador…
Joven – pido por favor disculpe mi atrevimiento, se que mucho me falta recorrer para lograr su sabiduría, años de lectura separan su intelecto del mío. No es mi intención contradecir sus dichos y mucho menos poner en tela de juicio parte alguna de su brillante clase. Pero a mi humilde entender, usted a incurrido en un error respecto a su ultima apreciación sobre…
Profesor – esta usted en lo cierto, me e equivocado…
Joven – tanta inteligencia no quita espacio a su humildad, la rapidez, sencillez y seguridad de su repuesta me demuestra que realmente usted es un sabio…
Profesor - ¿¡sabio!?, ¿solo por aceptar un error?. Veo que su concepto respecto de la sabiduría dista bastante de la mía…
Joven – no todos aceptan un error sin presentar discusión intentando defender su postura, quizá equivocada, respecto de un tema. Muchos temen al ridículo, pocos aceptarían tan fácilmente la corrección de un joven, eso lo hace un sabio a mi humilde entender…
Profesor – a mi humilde entender, eso me hace nada mas que un simple mortal con el simple e irrevocable derecho a equivocarme.
Sabio… sabio es aquel que escucha más de lo que habla…
Sabio es aquel que acepta sus errores, aprende de ellos, es conciente que quien intenta se equivoca, quien se equivoca aprende y quien aprende seguramente seguirá equivocándose…
Sabio es aquel que sabe de soberbia por su definición en el diccionario y sabe de humildad porque la vive y la profesa a diario…
Sabio es aquel que no duda al preguntar, no teme al corregir, no se disculpa sin necesidad…
Sabio es aquel que es seguro de si mismo…
Durante la extensa e inteligentemente pausada exposición, uno de los jóvenes entendió que la aseveración de aquel hombre sabio era equivocada. El sudor recorrió su cuerpo, los nervios cerraban paso al ímpetu de juventud, ¿Quién era el para corregir al eminente profesor?, esa era la única frase que ocupa sus pensamientos en ese instante.
Tembloroso decidió levantar la mano, con vos entrecortada tomo la palabra que le fue gentilmente otorgada por el orador…
Joven – pido por favor disculpe mi atrevimiento, se que mucho me falta recorrer para lograr su sabiduría, años de lectura separan su intelecto del mío. No es mi intención contradecir sus dichos y mucho menos poner en tela de juicio parte alguna de su brillante clase. Pero a mi humilde entender, usted a incurrido en un error respecto a su ultima apreciación sobre…
Profesor – esta usted en lo cierto, me e equivocado…
Joven – tanta inteligencia no quita espacio a su humildad, la rapidez, sencillez y seguridad de su repuesta me demuestra que realmente usted es un sabio…
Profesor - ¿¡sabio!?, ¿solo por aceptar un error?. Veo que su concepto respecto de la sabiduría dista bastante de la mía…
Joven – no todos aceptan un error sin presentar discusión intentando defender su postura, quizá equivocada, respecto de un tema. Muchos temen al ridículo, pocos aceptarían tan fácilmente la corrección de un joven, eso lo hace un sabio a mi humilde entender…
Profesor – a mi humilde entender, eso me hace nada mas que un simple mortal con el simple e irrevocable derecho a equivocarme.
Sabio… sabio es aquel que escucha más de lo que habla…
Sabio es aquel que acepta sus errores, aprende de ellos, es conciente que quien intenta se equivoca, quien se equivoca aprende y quien aprende seguramente seguirá equivocándose…
Sabio es aquel que sabe de soberbia por su definición en el diccionario y sabe de humildad porque la vive y la profesa a diario…
Sabio es aquel que no duda al preguntar, no teme al corregir, no se disculpa sin necesidad…
Sabio es aquel que es seguro de si mismo…